Ignacio Álvarez

Ignacio Álvarez ya parecía estar predestinado a esta carrera profesional que tantos logros y alegrías le ha dado durante más de 30 años de profesión.

                          

Desde pequeño ya mostraba grandes aptitudes para todo tipo de deportes. Desde atletismo hasta patinaje, era algo que no solo le entretenía sino apasionaba. No sería hasta su adolescencia cuando entraría en contacto con el mundo del audiovisual. Dio sus primeros pasos en títulos como «Agitar antes de usar», «Juana la Loca… de vez en cuando» o «La biblia en pasta». Fue entonces cuando entró a entrenar en la Escuela Gitana de Especialistas de Vallecas e iba a entrenar con ellos. Allí aprendió a pelear cuerpo a cuerpo, con espadas, saltos a colchones desde distintas alturas y entrenamientos a caballos. Se relacionaba con profesionales de la talla de Juan Maján y Paco Ardura. «Turno de oficio» fue su último título antes de entrar en la mili en Valencia, donde posteriormente entraría a formar parte de la Legión: 4º Batallón, 1ª Unidad. Allí aprendió tácticas reales de combate, infiltración, armas, técnicas de supervivencia, entre otras, que le serían de gran utilidad luego para su profesión como Especialista de Cine.

Una vez terminado el servicio militar volvió al mundo del cine donde llegó su gran oportunidad: «Solar Babies» en 1986.

                         

Era una película de Metro Goldwyn Meyer, producida por Mel Brooks. Trabajó como especialista y gustó tanto a los productores, que una vez que toda la producción terminó su trabajo aquí y volvieron a Estados Unidos, tuvo que viajar a Los Ángeles a hacer foley para ciertas escenas de patinaje que perdieron el sonido. Una vez allí, Ignacio decidió quedarse y se propuso trabajar duro para poder hacerse un hueco en aquella ciudad de cine aprovechando el permiso de trabajo que consiguió con «Solar Babies».

Entró a trabajar primero en MGM como carpintero, creando los decorados de «Space Balls». Sus conocimientos como Delineante Industrial (estudios cursados en España entre proyectos) le permitió trabajar como carpintero ya que entendía de medidas y planos. Gracias a esta primera película, se ganó el derecho a ser miembro de LOCAL 44 (el gremio de Carpinteros y Efectos Especiales, entre otros) perteneciente a IATSE en 1987. Pero esta película le reportaría además otro gran logro: formar parte del Screen Actors Guild cuando Mel Brooks decidió que además, trabajara en «Space Balls» como actor.

      

    

Como decide instalarse indefinidamente en Estados Unidos, aprendió inglés y gracias al sistema rotativo del Sindicato, no paró de trabajar de película en película en todos los grandes estudios de Hollywood.

    

    

    

Gracias a su esfuerzo y dedicación fue propuesto para trabajos fijos en varios estudios que Ignacio rechazó, ya que su meta última era poder trabajar a tiempo completo de Especialista.

Entre el ’87 y el ’88 sacó todos los cursos relacionados con Riesgos Laborales para trabajar en los grandes estudios; así como el curso sobre lentes y cámaras ofrecido impartido por PANAVISION y el título de Fire Marshall.

            

Gracias a su labor como carpintero y tras acumular las horas necesarias, consigue trabajo de Prop Maker y entró a formar parte del equipo de Efectos Especiales donde se formó en explosivos, fuegos, vuelos y break-aways entre otras. Durante 15 años alternó trabajos como carpintero, personal de Efectos Espaciales y Especialista de Cine.

A finales de los ’80 y principios de los ’90 comienza a trabajar en paralelo con diferentes compañías independientes de cine; entre ellas a destacar Roger Corman. Trabajando con estas productoras aprendió cómo con pocos medios se pueden sacar los mismos resultados que en los grandes estudios utilizando el ingenio y la labor de equipo. Gracias a todos los conocimientos acumulados en los departamentos adyacentes al mundo del especialista,  y entendiendo la sinergia de cada uno, empezó a dar los primeros pasos como Coordinador.

Durante la década de los ’90 los trabajos se han sucedido unos a otros; y donde se han combinado las funciones de Efectos, Especialistas y Coordinador.

En el año 2000 vuelve a España y empieza a retomar contactos con sus antiguos compañeros de profesión. En 2001 realiza «Memorias de España» como Coordinador de Especialistas; a partir de ahí, empieza a enlazar diversos proyectos. Aunque en 2002 tuvo que volver a Estados Unidos para hacer «The Mesmerit», tras la conclusión del proyecto decide cerrar todos sus asuntos allí e instalarse de nuevo en su país de origen, España. Cuando llegó empezó a enlazar un proyecto tras otros, como:

 

                                        

 

A pesar de haber tenido como residencia Madrid, se muda a Alicante donde empieza a trabajar simultáneamente en proyectos cinematográficos para los Estudios Ciudad de la Luz y a impartir clases sobre el trabajo con Especialistas de cine en la Escuela de Cine Ciudad de la Luz.

                        

Aunque eso no le impide trabajar puntualmente con productoras y empresas de Service como Fresco Film en numerosos proyectos por toda Andalucía o hacer viajes a otros países como Jordania donde rodó «The Great Arab Revolt» esporádicamente.

            

                

        

               

               

Actualmente vuelve a estar asentado en Madrid. Sus últimos proyectos han sido «Snatch Season 2» para Fresco y «Jerusalem» para EME&EME y BlackFin -actualmente en postproducción-.

 

Para Ignacio lo más importante no son los premios sino el buen hacer. Siempre ha buscado el poder aprender de los mejores profesionales del sector para absorber los conocimientos y resolver cualquier incidencia que se presente en un rodaje. Puede arreglar cualquier situación con simpleza y elegancia.